martes, 3 de septiembre de 2013

Nuevo blog.

Bueno, hola a tod@s l@s lectores de mi blog. Os quería comunicar que ya apenas uso este espacio para escribir, tengo un blog nuevo en que podéis seguirme, y en el que os agradecería que me leyerais también, pues es un gran proyecto de futuro para mí. Si podéis compartirlo con vuestros amigos, conocidos, etc, me haríais un gran favor. El enlace es http://elrincondelsentimiento-gece.blogspot.com.es/

MUCHAS GRACIAS A TODOS POR LEER.

sábado, 16 de marzo de 2013

Impotencia.

Impotencia es ver que las personas en las que confías te engañan, te ocultan cosas, o te fallan. Es ver cómo todo tu esfuerzo y trabajo diario se desmorona con unas simples palabras. Es ver tu sueño alejarse con otra chica, verle a él de la mano con otra, paseando por la ciudad, mientras se sonríen y se quieren. Sabes que con todo lo que has luchado, esa chica deberías ser tú, pero en las cosas del amor, nadie puede decidir por ti. Y eso es lo que ha pasado. A una persona, o la quieres porque quieres quererla, o mejor que no la quieras. Pero no la quieras en ningún sentido. Porque, ¿sabes? eso de querer a ratos, tontear, y jugar con los sentimientos de la gente, no está bien. Y deberías aprenderlo ya, pedazo de cabrón.

domingo, 3 de marzo de 2013

Como un puto mar de dudas.

Sin saber cómo, sin saber por qué, aparece otra persona nueva en tu vida. No es como las demás, y lo sabes. No. Esa sonrisa, dios. Demasiado inevitable no acordarse de ella a cada segundo del día. ¿Y qué hacer cuando ves que te estás empezando a enamorar? ¿Qué hacer cuando ves que te sonríe? ¿Cuando ves que te habla? ¿Cuando ves que quizá por su parte también hay algo? No lo sé. No hay nada más que un puto mar de dudas, una inseguridad mayor que cualquiera de las noches de insomnio, unas ganas de empezar algo nuevo increíbles, y a la vez miedo. Miedo por no ser correspondida de nuevo. Miedo por saber que lo que te dice a ti, se lo puede estar diciendo a otras cien. Miedo por no saber si esto saldrá bien, o fallarás otra vez, como todas las anteriores. Pero eso no es todo. A la vez sientes felicidad. Felicidad por saber que hay alguien ahí dispuesto a sacarte una sonrisa si lo necesitas. Felicidad por saber que quizá, en un futuro no muy lejano, podréis estar compartiendo algo de los dos. Algo vuestro. Y será entonces cuando todas esas dudas desaparezcan, y con un beso, un abrazo, o una caricia, todo el esfuerzo y sufrimiento, saldrá a flote.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Hecho con tus sueños.

A menudo soñamos, y, en ocasiones, sabiendo que esas cosas nunca llegarán a cumplirse. Y no porque no queramos poner de nuestra parte, sino porque volar, o tener un príncipe azul que te despierte todas las mañanas de la mejor de las maneras no es muy real que digamos. Más de una vez te habrán dicho que dejes de soñar, que solo tienes pájaros en la cabeza, y que deberías centrarte en otras cosas mas factibles. Pues no, no lo hagas. La vida es eso, soñar, caerse desde lo más alto, y, aún así, volver a ilusionarse. Ser como aquel niño disfrazado de superman que soñaba con volar en lo más alto y salvar al mundo de los malos. Ser como una niña que peina a su muñeca, y la lleva a lo más alto de una torre para que algun apuesto caballero suba a rescatarla. Sé lo que quieras ser, sueña, crea, e imagina. Sé feliz. Vive de ilusiones. De tus propias fantasías.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Te sonríe y caes sin darte cuenta.

Lo recuerdo todo con bastante claridad. Desde aquel 29 de noviembre de 2011, nadie habia sido capaz de entrar en mi vida y cambiarla como hizo él, la ultima persona en la que confié y de la que me enamoré, un error más, sin duda. Y hoy, declaro oficialmente que todos esos sentimientos que creí perdidos siguen estando ahí. No con la misma persona, ni por la misma situación, pero sí de la misma manera. Es demasiado complicado. ¿Qué tiene él que no tienen los demás? Quizá sea su sonrisa, o la manera que tiene de sonreírme. Sus bromas, o cómo es capaz de sacarme de mi mal humor con tan sólo decirme un par de palabras. Él no se da cuenta, y no, no lo sabe, pero es la razón por la que me levanto cada día y sigo luchando. El motivo por el cual tengo una sonrisa de tonta todo el día en la cara. El causante de mis momentos de "Joder, es tan mono, no puedo evitarlo, me enamora". No necesito que me llame princesa, o pequeña. No necesito que se pase todo el día diciendome cuánto me quiere, y cuánto me echa de menos, porque no lo hace. ¿Y qué? A mi me sirve con que este a mi lado dos de cada tres horas, aunque eso sí, manteniendo la esperanza de que un día sean veinticinco horas de cada veinticuatro.

Pequeños enamorados.


- Si dígame
+ Mamá, soy yo.
-Hola hija, ¿qué pasa?
+ Pues nada, que verás llevaba todo el día estudiando en la biblioteca y me levanto un minuto a tomar algo y de pronto aparece ahh aparece..La profesora de matemáticas avanzadas una pesada tremenda y nada que me dice que mi cara le suena de clase, es que yo a sus clases voy fijo.
- Ya...
+ Resulta que va a hacer un examen de integrales diferenciales para subir nota. Bueno no es un examen exactamente, es como una maratón que va a durar todo el día ¡IMPORTANTÍSIMO! y yo creo que tengo posibilidades, en serio.
- Claro, hija.
+ Y debo quedarme toda la noche estudiando aquí en la biblioteca que la van a dejar abierta para la ocasión sabes, así que no te preocupes, llegaré muy tarde pero tú tranquila.
- ¡Vale!
+ Adiós, mamá.
*¿Quien era?
- La niña, que se ha enamorado...

lunes, 29 de octubre de 2012

Promises.

Las personas tienden a prometer, decir que no cambiará nada o a crear ilusiones que nunca se van a cumplir. Después de todo eso, te deja de lado, sin dar explicaciones y en ese momento eres tú la que estás sola, la que te tienes que buscar la vida porque ves que los demás avanzan sin tenerte en cuenta, y si no te espabilas, te quedarás sola, apartada de los demás. Supongo que ese es el momento de pasar página y dejar atrás a toda esa gente que no ha sabido valorarte, ni valorar tu amistad para poder encontrar gente mejor, que sepa estar en los buenos y malos momentos y sobretodo, que no prometan sin saber si lo cumplirán o no para no crear falsas esperanzas.